martes 3 de noviembre de 2009

Una historia de Halloween

El suceso que voy a relatar es verídico. Ayer, 2 de noviembre, día de difuntos, comía con unos amigos. Sin venir a cuento, como sucede muchas veces en el transcurso de una conversación, alguien me preguntó por Francisco Ayala, si yo sabía cómo estaba, si todavía escribía a pesar de su edad. Otro comensal se sorprendió al enterarse de que Ayala aún vivía. Entonces yo dije que a mí me había pasado lo mismo con Lévi-Strauss: que creí que había muerto hacía mucho y que me había sorprendido enterarme que todavía estaba vivo (lo supe gracias a un premio que le dieron hace poco en Barcelona).

Ambos, Ayala y Lévi Strauss han fallecido en menos de 48 horas después de la conversación.

La cuestión es que mencionamos a un tercero en semejantes circunstancias. Una tercera persona manifestó una sorpresa análoga cuando supo que el filósofo Jürgen Habermas (de 80 años) seguía con vida. Como en breve se muera, me voy a sentir cómplice de uno de los asesinatos múltiples de intelectuales más grave de los últimos tiempos.



?

5 comentarios:

Héctor Eliel dijo...

No me lo puedo creer... o sí, ya que, desafortunadamente me pasó EXACTAMENTE IGUAL con José Antonio Muñoz Rojas hace dos meses. Vaya otoño.

José Manuel Ruiz Martínez dijo...

¿Hablé/hablamos de Muñoz Rojas y antes de 48 horas murió? Jo. A ver si voy a ser un logocida :(

Calix dijo...

¿Se pueden hacer peticiones para que los metas en tus conversaciones?

¿Tienen que ser intelectuales?

Rafa Simón dijo...

Tienen que ser intelectuales y hay que hablar de ellos el día de difuntos, así que hasta el año que viene no puedes hacer las peticiones.

susimarquez dijo...

El día de difuntos de 2010 nos reunimos todos contigo y nuestras peticiones